Mi paso por el hotel

Empecé en marzo, cuando el Hotel aún parecía desperezarse del invierno. El mar, justo enfrente, seguía teniendo ese color serio de los meses fríos, y el buffet amanecía cada día en silencio, esperando a que alguien le diera sentido. Yo también estaba empezando: uniforme nuevo, manos torpes y la sensación de estar entrando en un […]