Por circunstancias de la vida, hace ya algunos años, tuve que buscar hotel para celebrar la nochebuena con mi familia.
No fue fácil, pues en aquella época no eran muchos los hoteles que ofrecían alternativas de paquetes con cena de nochebuena incluida.
Nuestra búsqueda nos llevó a Portugal concretamente a Monfortinho, una ciudad famosa por sus termas en la zona de Castelo Branco.
Y allí estábamos mi familia y yo celebrando una nochebuena diferente, tomando platos distintos a los habituales en nuestra mesas de Navidad. Compartiendo esa noche con otras familias , parejas y amigos que ,como nosotros , habían decidido pasar esas fechas fuera de casa.
La vajilla no era la de siempre, los villancicos no eran los mismos y las costumbres tampoco, pero para nosotros y nuestros hijos fue un gran descubrimiento.
Tanto nos gustó que ahora podemos decir que se ha convertido en tradición y que hemos pasado nochebuenas en castillos, conventos, hoteles boutique, macro-hoteles de España y media Europa….todas diferentes pero cada una con su encanto.
Esos establecimientos fueron y serán nuestra casa en navidad siempre.