Un instante compartido

Mi pareja y yo llegamos en uno de esos días tontos, cargados de malentendidos. Nada grave, pero veníamos cruzados. Esa noche bajamos al restaurante, en silencio. Y entonces, empezó a sonar nuestra canción. Un músico tocando en directo, sin saber nada de nosotros.

No nos dijimos una palabra. Solo nos miramos. Y nos cogimos de la mano.

No sé si fue casualidad o magia. Pero en este hotel, ese gesto sencillo nos devolvió la calma.
Y el recuerdo.

Gracias por participar.
Tu historia ya forma parte de Historias que nos unen.
Si tu relato resulta seleccionado, nos pondremos en contacto contigo.
¡Mucha suerte!